La preocupación expresada por el magistrado Juica, un destacado investigador de violaciones a los derechos humanos, se produjo horas después que se registrara un nuevo ataque de encapuchados, presuntamente de un asentamiento indígena, a dos camiones madereros a los que quemaron. Aprovechando la oscuridad, una decena de individuos detuvo los vehículos y les lanzó bombas incendiarias.
El ataque a los camiones es frecuente en la región, lo que ha motivado la molestia de los dirigentes de los camioneros, que lograron del gobierno mayor vigilancia.
También el lunes, cinco comuneros mapuches fueron formalizados ante la justicia por conductas terroristas por ataques en carreteras y otros hechos de violencia en la zona.
El fiscal Miguel Angel Velásquez, a cargo de las situaciones de violencia en que se han visto implicados mapuches, denunció la existencia de un plan para atacar camiones con combustibles provenientes de Argentina.
Pese a la detención y juzgamiento de los principales líderes de la más radical de las organizaciones mapuches, la violencia en la región a unos 650 kilómetros al sur de Santiago se ha acentuado en los últimos meses.
El gobierno designó el mes pasado a su ministro Secretario General de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, para preocuparse en forma especial de la situación indígena, pero algunas de las medidas propuestas, como la creación de un ministerio de Asuntos Indígenas, fue rechazada por mapuches por no haber sido consultados previamente.
Al mismo tiempo, el gobierno ha acelerado las entregas de tierras a comunidades mapuches con el propósito de frenar la efervescencia. Viera-Gallo informó que antes de concluir en marzo el gobierno su periodo se entregarán otras 33.000 hectáreas.
El funcionario recalcó que en una década se han devuelto a comunidades mapuches 650.000 hectáreas.
En Chile los mapuches son la principal etnia y aunque muchos de los 650.000 mapuches han emigrado a las ciudades, de preferencia a Santiago, una cantidad importante vive en condiciones de generalizada pobreza en la denominada zona de La Araucanía.
Los mapuches consideran que los colonizadores les arrebataron a sangre y fuego las tierras que ancestralmente les pertenecían.
Copyright 2009 The Associated Press.