"Es como una pelota pequeña que tiene puntitos y está dentro de mí, como nadando dentro de mí", dijo durante una entrevista con la AP, moviendo su puño mientras recuerda lo que le explicaron sus padres con dibujos hace mucho tiempo.
La franqueza de Keren sobre su condición de portadora del VIH ocurre mientras las víctimas del virus son cada vez más jóvenes.
A nivel mundial, las personas de 15 a 24 años representaban en 2007 45% de la gente infectada con VIH, según el reporte 2008 de UNAIDS.
En Latinoamérica, 55.000 de las casi dos millones de personas infectadas tenían menos de 15 años. Una inmensa mayoría de ellas fueron infectadas por su madre. Sólo 36% de las mujeres embarazadas en la región reciben medicina para evitar la transmisión, aunque ello representa un aumento de 26% desde 2004.
Y mientras más de 60% de los adultos con VIH reciben medicamentos antirretrovirales en Latinoamérica, únicamente cerca de la tercera parte de los niños los reciben.
Expertos señalan que se ha dedicado menos investigación y financiamiento a medicamentos para niños con VIH, quienes requieren dosis más pequeñas y fármacos adicionales para mitigar la agresividad de los antirretrovirales.
Aun así, los niños nacidos con VIH esperan ansiosamente tener vidas largas.
"Existe toda una generación nueva de gente joven nacida con VIH que está alcanzando la edad adulta. Esto representa retos muy interesantes", dijo Nils Katsberg, director de UNICEF para América Latina y el Caribe.
No será fácil alentar a los niños con VIH para que hablen abiertamente de ello en Latinoamérica, donde hablar abiertamente de sexualidad es a menudo un tabú.
Cuando comenzó a ir a la escuela, los compañeros de clase de Keren rechazaban jugar con ella. Hablar abiertamente del VIH hizo toda la diferencia.
A los nueve años ella comenzó a acompañar a sus padres —fundadores de la fundación Llanto, Valor y Esfuerzo (Llaves) de apoyo a enfermos de sida— a dar conferencias en escuelas. Ella ha visitado media decena de países para compartir su historia.
El año pasado, ella inició "Llavecitas", una versión infantil de una revista que publican sus padres. La fundación Llaves distribuye 10.000 copias cada dos meses en todo Honduras.
Copyright 2008 The Associated Press.